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Ansiedad

Echando toda tu ansiedad sobre Él

Un devocional sobre 1 Pedro 5:6-7: cómo entregar a Dios, de verdad, lo que nos quita la paz, sabiendo que Él cuida de nosotros.

Por · · 2 min de lectura
Manos abiertas hacia arriba en actitud de entrega frente al cielo del amanecer
En este artículo
  1. Reflexión
  2. Aplicación
  3. Para pensar
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.1 Pedro 5:6-7

Reflexión

Mochila pesada dejada en un sendero de montaña mientras una persona sigue caminando liviana

Pedro escribe a creyentes que sufrían por su fe, dispersos y a menudo despreciados. No les promete que sus problemas acabarán mañana. Les da una invitación y una razón.

La invitación es echar la ansiedad sobre Dios. El verbo describe un gesto decidido: como quien se saca de encima un peso y lo pone sobre otro. Es la misma palabra que se usa cuando los discípulos echaron sus mantos sobre el asno en que Jesús entró a Jerusalén (Lucas 19:35). No es guardarse la preocupación ni rumiarla, sino entregarla.

Y no dice «algunas» ansiedades, sino toda: las grandes y las pequeñas, las razonables y las que nos dan vergüenza.

Fíjate también en que el versículo 7 está unido al 6. Echar la ansiedad es una forma de humillarse: reconocer que no controlamos todo y que la mano de Dios es poderosa. La ansiedad muchas veces nace de querer sostener lo que solo Dios puede sostener.

La razón es la parte más hermosa: «porque él tiene cuidado de vosotros». No echamos la carga sobre una fuerza impersonal, sino sobre un Padre que se interesa por nosotros. El Dios que sostiene el universo se ocupa de tu corazón hoy.

Aplicación

Cuaderno con una lista escrita a mano junto a una taza de café y una Biblia

Toma un momento hoy para hacer, literalmente, una lista de lo que te preocupa. Léela en voz alta delante de Dios, una cosa a la vez, y di: «Esto te lo entrego». Si mañana vuelve la preocupación, vuelve a entregarla. Echar la ansiedad no suele ser un acto único, sino un hábito diario de confianza.

Para pensar

Banco de madera frente a un lago tranquilo al amanecer, con neblina suave
  • ¿Qué preocupación has estado cargando tú solo en estos días?
  • ¿Qué cambia en tu manera de verla saber que Dios «tiene cuidado» de ti?
  • ¿Con quién podrías compartir esta carga esta semana?

Si quieres profundizar, lee también ¿Qué dice la Biblia sobre la ansiedad?

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